Oh, mierda. ¿Se nos queman los montes, y no sabemos por qué?
Venga ya.
Cuando estuve en el Louvre. Me impresionó la Gioconda de Leonardo da Vinci. A pesar de lo pequeña que es y de toda esa gente entre la que tienes que sumergirte antes de verla, cuando la vi, me enamoré como quien dice. Y quise tener mi Gioconda. A mí me gusta como me quedó.